América

Cuba y el sexo, ¿De quién es la responsabilidad?

Hoy vengo a contarte una historia que desgraciadamente ha sido real y que ojalá no haya tenido que contarla aquí, ojalá no hubiese pasado pero también es la oportunidad de dar a luz todos estos caso de explotación sexual que hasta hoy en día siguen pasando en Cuba entre muchos otros lugares del mundo.

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En la actualidad, la explotación sexual o el turismo sexual concretamente,  está tan normalizado en algunos países que para muchos otros no es nada negativo ni acarrea ningún tipo de consecuencias, incluso es visto como una fuente de ingresos sin negativas consecuencias. Eso no quiere decir que el trabajo sexual sea malo ni que no se tenga que respetar. Soy consciente de que muchas personas lo realizan por decisión propia y no hay ningún tipo de problema con ello. Además, considero que se debería de dar voz a aquellas personas que se encuentran involucradas en el asunto para saber su postura.

Sin embargo, hoy te lo voy a contar desde mi perspectiva como profesional del turismo y como investigadora del desarrollo internacional del turismo.

Concretamente, Cuba es uno de los destinos más solicitados en ese aspecto, conocido mundialmente por sus maravillosas playas y paisajes naturales y también por su amable gente local. Hoy no es el día de contradecir esto último, así que, me voy a enfocar en el turismo sexual y sobre todo contarte mi experiencia en Cuba con respecto al sexo.

Nada más llegar a la isla verás que la gente es muy abierta, amable y como muchos dicen «caliente», este adjetivo parece que lo llevan en la sangre y justifica todos sus actos, ya sea de enfado, sexual, mal humorado o cualquier otro acto que en otros lugares serían vistos como faltas de respeto e incluso acoso. Y cuando digo acoso me refiero a que en la calle, espérate que más del 50 por ciento de tu tiempo en Cuba estarás siendo observada, piropeada, intentando ser conquistada y a veces con propuestas de matrimonio. Este tema no hay que tomárselo a la ligera y por eso que, he tenido conversaciones con muchos cubanos sobre ello y a la conclusión que hemos llegado, es que ellos en muchos casos proponen ese tipo de enlaces por pura necesidad. Necesidad de salir del país, necesidad inmediata de dinero o necesidad de querer una vida económicamente mejor.

Sí, lo sé, no todos los cubanos o cubanas quieren salir del país. No todos son así, ni todos los turistas tampoco van en busca de sexo. Por lo tanto, voy a centrarme en contarte una de las experiencias con las que me he topado en el país como reflexión y repensar nuestras decisiones.

Para muchos, hay diferentes formas de enriquecerse el bolsillo, la primera ya te la he comentado, ese “acoso caribeño” aceptado por los guiris porque estamos de vacaciones y nuestro nivel de irritación está por los suelos, pero me gustaría recordarte que en “occidente” nos irrita que alguien nos piropee por la calle y más cuando intentan cogernos del brazo y acariciarnos el cuello, y esto me pasó a mí, personalmente, en La Habana, el primer día que pisé la isla. Dándome la bienvenida a este lugar caliente (con diría un norte-americano). Muchos diréis que es normal este contacto físico en algunos países y sobre todo en el Caribe, no pretendo criticarlo dejando a un lado la parte cultural de la isla. Precisamente mi intención es dar diferentes puntos de vista sobre un tema que nos afecta a todos y es el turismo sexual normalizándose en nuestra sociedad.

Esa forma de ligar que parece «inocente» y sincera, en muchos de los casos lleva intereses económicos por detrás.

Pero esto no acaba aquí, recuerdo que una de las casas donde me alojaba con mi hermana, pertenecía a una pareja cubana de unos 50-60 años, y que por necesidad ponían las diferentes habitaciones a alquilar para turistas, una práctica muy común en Cuba. Y en una de las habitaciones, había un señor de un país X (no importa tanto el país sino la persona), que cada noche salía a conocer Cuba. Cosa que una vez nos reprochó y regañó porque no salíamos a “conocer Cuba” de noche. Ingenua de mí, pensé que el señor tenía razón, y le dije a mi hermana : vamos a salir de noche a “conocer Cuba de noche”. Cuando me dice el dueño de la casa, “no le haga caso, él [turista del país X] sale a buscar muchachitas. Ustedes no necesitan eso”. Y pasadas unas horas el señor, explora-noches cubanas, vuelve acompañado de una chica cubana, negra. Enfatizo no por ser racista, sino por lo que viene después. Atenta.

Cuba y el sexo: Visto desde tres perspectivas

A partir de este momento, te cuento las conclusiones sacadas de las diferentes conversaciones que tuvimos con los actores en cuestión (la chica, el turista y el dueño de la casa) y que cada una juzgue y piense lo que quiera.

Desde el punto de vista del turista la chica era barata, le había dado unos pocos CUPs y le había comprado una lata de cerveza y a cambio, había pasado con ella toda la noche en la casa donde estábamos alojadas. Le salía bastante rentable porque con muy poco dinero podía elegir a las chicas y tenia cada noche una chica diferente. Por lo tanto, estaba contento con el servicio y la facilidad que el país y los propios locales ofrecen a este tipo de visitantes. No encontraba ningún problema en encontrar chica en la ciudad.

Desde el punto de vista de la chica el turista era un tacaño porque debería de haberle dado más dinero por el servicio porque él es turista y da por supuesto que él tiene dinero, mucho dinero y su descontento era económico. Ella pedía más dinero. Al mismo tiempo, se mostraba cabizbaja y un tanto avergonzada por la situación.

Desde el punto de vista del hospedaje la prostitución o turismo sexual está normalizado en este país, “ a mi con que me enseñe su documento nacional y sea mayor de edad me vale” palabras del dueño de la casa. De hecho, esa noche cuando el turista llega a la casa, la muchacha no esperó ser preguntada, ella misma sacó el documento de identidad y se lo mostró al dueño. De hecho, él le tomó el documento y lo mantuvo con él hasta el día siguiente, cuando ella abandonó la casa.

Éste, haciendo inclusive burla de la chica alegando que no es muy agraciada y que el turista es poco inteligente porque eligió a la negra. Y ofreciéndose él mismo a buscarle una mejor opción para la siguiente noche.

La conversación con el dueño de la casa dio a entender que el turismo sexual es una realidad aceptada en la isla y dentro de ella hay rangos, mostrando así racismo hacia las personas negras.

Es sumamente normal en la isla ver este tipo de casos, tanto un género como el otro suelen realizar este tipo de prácticas. Estando en un taxi en La Habana de vuelta de un día largo de turismo, el taxista se muestra incrédulo porque nos dirigíamos a una zona poco turística en la ciudad y daba por hecho que íbamos a tener un encuentro sexual con algún cubano. De hecho, sus preguntas a nosotras eran todas relacionadas con este tema, y no mostraba sorpresa porque estaba bastante acostumbrado a ver chicas que viajan «solas» a su país para ese propósito, como él lo llamó “encontrar un amor de vacaciones”. Esta imagen internacional no hace ningún bien ni al país, ni a la economía ni mucho menos al sector que me interesa que es el turismo y la mujer. La mujer es la primera que sale desventajada de la situación y que reclama con urgencia asistencia y control por parte de las autoridades competentes y una responsabilidad ética cuando se viaja. Como ya he comentado antes, hay mujeres y hombres que realizan este trabajo por voluntad propia y no todos están siendo explotados. Hay que ser conscientes de la mancha que dejamos detrás de nosotros con este tipo de actos liderados por el egoísmo occidental y la falta de concienciación por parte de los visitantes.

Esto ha sido una mínima historia comparado con todos los momentos relacionados con el turismo sexual que he observado no solo en la isla sino  como recientemente en Gambia o en países de Asia como en Tailandia, Cambodia o incluso en Marruecos. Este es un tema que hay que controlar mediante la educación, tanto para los locales como para los visitantes.

2 Comentarios

  • Lara

    Excelente artículo. Yo estuve también en Cuba, y no me gustó mucho. Es un tema en el que tanto los turistas como los locales son responsables. Es una vergüenza que estos temas sigan existiendo hoy día y no solo en Cuba. Y no es por falta de trabajo o hambre, porque el Estado les da comida y varios servicios más. Cuba fue una decepción para mí.
    Felicidades por la página.

    • soloviajeras

      Muchas gracias Lara por tu comentario y sí, tienes razón, es un tema complicado de tratar y por desgracia existe en muchos lugares del mundo.
      Gracias por visitar Solo Viajeras

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